¿Qué hacéis en Guacanda? Fácil, cuidar de vuestros perros con el mismo cariño que si fuesen nuestros. Jugamos, enseñamos, paseamos, les dejamos interactuar en un entorno grande & adaptado para potenciar sus lazos sociales y aplicamos ténicas propias para potenciar estos mismos. Tratamos de trasladar a cada dueño consejos de adiestramiento dede nuestra experiencia y titulación profesional, de cara a mejorar aspectos y resolver dudas.

En cuanto a la edad o el tamaño, la guardería no tiene límites. Nos involucramos acorde a las necesidades de los animales, por ejemplo con nuestro plan de educación de cachorros o la atención a mayores en zonas más tranquilas.

No obstante, aunque resulte utópico, hemos de atender a la realidad, y es que no todos los perros están preparados para quedarse en una guardería al igual que no todos pueden cuidar de un rebaño o realizar un circuito de agilidad. Problemas de agresividad, ladridos continuos, nervios, conductas destructivas, apego excesivo... etc son factores que no permiten disfrutar de una estancia agradable y pueden ser causantes de denegar la admisión.

En Guacanda realizamos un análisis de factores negativos, asumiendo los que pueden ser tratados y presentar perspectivas de mejora. Os comunicamos nuestra visión, desde el punto de convivencia y el de vuestro animal, pues no deseamos que su estancia suponga un trauma, una especie de "trampa".

Si no estás seguro, no pasa nada, ¡podemos probar! Pero ten en cuenta que, por ejemplo, si tu perro ladra continuamente al quedarse solo, tiene un problema de apego y de replicarse aquí... seguramente no podrá estar ni seremos capaces de solucionarlo. Ciertos comportamientos deben de trabajarse previamente en el hogar, adquiriendo una base sólida sobre la que actuar.

En el poco tiempo que llevamos hemos logrado auténticas proezas, consiguiendo animales más estables y felices, algo que se refleja directamente en sus dueños.

Si te decides por probar Guacanda, ten en cuenta que para el primer día es posible que sea necesario solicitar cita previa, ya que necesitamos destinar un periodo de tiempo a la presentación del animal al grupo y a su análisis inicial. Soltar a un perro nuevo dentro de un grupo consolidado sería una imprudencia enorme y una práctica común con la que no nos identificamos.